Hemos finalizado un proyecto de consultoría muy interesante para la Consejería de Educación de Aragón, concretamente hemos participado en la elaboración del protocolo que se va a implantar el año que viene en todos los centros educativos para la actuación y prevención contra la violencia de género y sexual en menores, en el marco del Pacto de Estado contra la violencia de Género 2022.
En años anteriores el foco se había puesto en otras problemáticas como son el bullying o el suicidio, y desde el próximo año desde Educación se va a abordar también la violencia de género en menores. El protocolo se va a implantar seguramente desde 6º de primaria hasta bachillerato, ya que son las edades en las que se da con mayor incidencia esta problemática.
También hemos participado en la Jornada de Infancia y Familia organizada por el Gobierno de Navarra. Formamos parte de la mesa redonda en la que se hablaba de parentalidad digital, aportando nuestra experiencia en proyectos de concienciación para la prevención de la violencia de género y sexual en menores a través de las TICS.
Nuestro trabajo se ha centrado en la detección, prevención y actuación frente a la violencia contra la mujer que se ejerce desde dispositivos electrónicos e internet, ya que las cifras indican que el 80% de las agresiones en menores de edad vienen a través de dispositivos móviles.
Las causas por las que se da violencia de género y sexual en internet son numerosas, pero todos los profesionales del sector destacan las siguientes:
Los datos oficiales y de entidades de referencia como ANAR, Safe the Children, UNICEF, Policía Nacional, Cruz Roja, INCIBE, AEPD, OSI, IS4K… muestran que las mujeres jóvenes son más vulnerables al daño del ciberacoso por la desigualdad en la consideración y valoración social a la que se someten los comportamientos y las imágenes de las mujeres en la relación de pareja, por lo que su vivencia es muy traumática. Los estereotipos tradicionales que siguen existiendo en las relaciones sociales entre hombres y mujeres, con valores sexistas, se siguen proyectando en la violencia de género ejercida en el mundo de internet y las redes sociales.
La violencia contra las mujeres en internet se manifiesta de diferentes formas, desde el acoso online y el ciberstalking hasta la difamación y la distribución de material sexualmente explícito sin consentimiento. También puede incluir amenazas de violencia física y psicológica, y a menudo es una herramienta para controlar e intimidar a las mujeres. Una característica de las relaciones de pareja jóvenes que se relacionan con las redes sociales es la dificultad que suponen las nuevas tecnologías para cerrar definitivamente o disminuir la intensidad de una relación de pareja, y que pueden suponer una presión psicológica y un control social excesivos. Las consecuencias para las víctimas son numerosas, ya que suele causar ansiedad, depresión y otros trastornos mentales, y en casos extremos, incluso puede llevar al suicidio.
En los últimos años se han hecho algunos progresos desde el ámbito legislativo, y aunque a todas luces son insuficientes, cualquier iniciativa que ayude a luchar contra esta lacra es más que bienvenida, además de los derechos constitucionales ya conocidos, se suman los siguientes:
En este sentido, es muy importante la iniciativa de la Agencia Española de Protección de Datos que ha desarrollado e implantado un CANAL PRIORITARIO para la retirada rápida y efectiva de material especialmente pernicioso.
El ciberacoso como vía de ejercer violencia de género es una forma de limitación de la libertad que genera dominación y relaciones desiguales entre hombres y mujeres, que han tenido o no una relación afectiva. Supone una dominación sobre la víctima mediante estrategias humillantes que afectan a la privacidad e intimidad, además del daño que supone a su imagen pública.
Puede darse en forma de acoso y persecución por parte de otros menores a una víctima. Ésta es la práctica más habitual, dentro de los usos maliciosos que se llevan a cabo en la red de redes entre y por menores.
Tras la ruptura de la pareja, los ciberacosadores utilizan Internet para alcanzar a la víctima, siendo la estrategia comunicativa utilizada el chantaje emocional, para intentar conseguir volver a mantener una relación directa con la víctima, aunque también se utilizan los insultos y las amenazas.
Algunas de las formas más habituales en las que se puede expresar el ciberacoso de carácter sexual y de género:
En cuanto al apartado de juguetes y juegos conectados, que desde Memorándum trabajamos específicamente para INCIBE por ejemplo, en este caso concreto se observa una gran intimidación y acoso a las chicas que participan en videojuegos en red. Las jugadoras suponen ya un 47% de los jugadores totales, y la mayoría opta por elegir pseudónimos y avatares masculinos para evitar el acoso de género tan habitual en este ámbito. Además, señalar que los personajes femeninos que se dibujan en los videojuegos están profundamente sexualizados y responden al rol sumiso tradicional.
Las conclusiones que se recogen de los informes publicados por las entidades de referencia y también de la experiencia obtenida asistiendo a eventos dedicados a esta problemática, siempre coinciden en la importancia capital de la educación, formación y concienciación. Los centros educativos, las familias y la sociedad deben formarse las nuevas tecnologías y en los riesgos que traen consigo las TICs para a su vez educar a los menores en responsabilidad y civismo en el ámbito digital.
En Memorándum trabajamos precisamente en la ciberseguridad orientada a las personas, ofreciendo programas didácticos a medida para la prevención de los riesgos derivados del uso de internet. Si tienes interés por conocer más sobre nuestros packs de ciberseguridad consulta el apartado de nuestra web.